El Colegio Profesional de Periodistas de Aragón denuncia insultos y obstáculos al trabajo informativo en un acto de Se Acabó la Fiesta

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El Colegio Profesional de Periodistas de Aragón ha denunciado públicamente las dificultades, insultos y situaciones de hostigamiento sufridas por varios profesionales de la información mientras cubrían un acto de Se Acabó la Fiesta celebrado este domingo en Aragón.

Los periodistas desplazados para informar del evento, en el marco de la cobertura electoral que corresponde legalmente a esta formación tras sus resultados en las elecciones europeas y su concurrencia a los comicios autonómicos, han sido increpados de forma reiterada por parte de asistentes, lo que ha impedido el normal desarrollo de su trabajo.

Durante el momento destinado a la atención a medios, varios profesionales de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión (CARTV) han recibido insultos continuos como “mierdas”, “vendidos”, “hijos de puta” o “asco”, además de gritos constantes que han llegado a interrumpir hasta en tres ocasiones las declaraciones previstas, haciendo prácticamente inaudible la intervención del portavoz del acto.

Pese a los intentos del personal de organización por reducir el volumen de los gritos, los insultos han continuado, acompañados de consignas dirigidas directamente a los periodistas, cuestionando su trabajo y su presencia en el acto. Como consecuencia, los profesionales han tenido que realizar el canutazo en condiciones claramente inadecuadas, con personas gritando a escasos metros y limitando la grabación a apenas 40 segundos, al no poder prolongarse la situación.

Desde el Colegio Profesional de Periodistas de Aragón queremos mostrar nuestro apoyo y solidaridad con los compañeros y compañeras afectados, así como exigir respeto al trabajo periodístico, que es un pilar esencial del derecho a la información y de la democracia.

Asimismo, el Colegio reclama que se aleje a los profesionales de la polarización política y del señalamiento, recordando que los periodistas no son parte de los actos ni de los mensajes que cubren, sino que cumplen con su obligación de informar a la ciudadanía con criterios profesionales.