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Patricia Gascón Vera: “La tesis no es un mérito, es una decisión que se convierte en una apuesta personal”

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Fotografía: Chus Marchador

El pasado 12 de mayo tuvo lugar el Día del Doctorado de la Universidad de Zaragoza. En el desarrollo de este acto, donde se impone el birrete a los nuevos doctores de la Universidad de Zaragoza del curso 2021-2022, participó la periodista Patricia Gascón Vera, miembro de la Asociación y del Colegio Profesional de Periodistas de Aragón, desde su licenciatura en 2009.

Patricia Gascón Vera tuvo la oportunidad de efectuar el discurso como representante de los nuevos doctores, siendo la primera vez que se efectuaba esta participación, y, además, recogió el premio extraordinario de doctorado. Un reconocimiento que también es la primera vez que recae en el programa de doctorado de Información y Comunicación y en la Unidad Predepartamental Periodismo y Comunicación Audiovisual y Publicidad de la Universidad de Zaragoza.

Por estos motivos, compartimos su discurso en el que, tal y como recogió el rector de la Universidad de Zaragoza, José Antonio Mayoral, se puso de manifestó la importancia del amor hacia la familia, la progresión social y académica que se logra desde la Universidad y la importancia que una tesis supone para el crecimiento personal.

Además, en su discurso, Patricia Gascón Vera subrayó la importancia del Periodismo en el mundo actual, solapando sus virtudes con la educación y la profesionalidad de las diferentes ramas del conocimiento. Una defensa de la superación de los condicionantes negativos que, a veces, llegan a nuestra profesión y, en otras ocasiones, cuestionan el conocimiento y la historia de las ciencias de la información.

Discurso de Patricia Gascón Vera en el Día del Doctorado

Rector de la Universidad de Zaragoza, autoridades, representantes de la Universidad de Zaragoza y de la Escuela de Doctorado, profesores y profesoras, amistades y familiares.

Doctores, doctoras, este acto es la culminación de un reto, un sueño, un aprendizaje sobre un camino de piedras. 

Quizá alguna nos ha parado en más de una ocasión, las familias sois las grandes conocedoras de los baches, pero hoy es el día de celebración del encaje de estas piezas. Metodología, estado de la cuestión, resultados… En este caso, dejo las conclusiones, y basaré la estructura en la justificación personal desde esta oportunidad que es poner voz a todos los nuevos doctores y doctoras de la Universidad de Zaragoza.

Cuando tenemos que explicar qué es una tesis, digamos que es abordar un nudo complicado que nos apasiona. Para los que puedan estar pensando en desenredar este nudo, una se encuentra en la sala, pues la receta es apoyo, mucho cariño de tu tutor, unos cuantos cientos de PDF, planes de investigación y solicitudes, para resumirlo en un indiscutible SÍ, sí vale la pena tanto tiempo y arrojo.

Fotografía: Chus Marchador

En un momento actual de rendimientos inmediatos, de críticas diarias, de letargo del pensamiento e importunación de todas las ciencias, permítanme un juicio positivo de todas las ramas del conocimiento y una particular defensa de las ciencias de la información y de la comunicación. Concretamente, de mi amado Periodismo, eternamente cuestionado y diariamente necesitado, cuyas virtudes quiero resguardar desde este púlpito.

Se adolece de falta de verdad, de independencia, de análisis y se confunde con malas praxis que solo se reconducen desde la profesionalidad y la virtud de pensar en los demás. Estas cualidades periodísticas son aplicables a cualquier profesión; el sentido común, el pensamiento crítico y la honestidad son los pilares de la educación, desde la más básica, a la de esta institución: la Universidad sobre la que, recojo unas palabras sostenidas por el rector Mayoral, al definirla como el ascensor social de nuestro tiempo.

De pastora de ovejas, sin leer ni escribir; a coser cremalleras por horas, sin oportunidades de formación; a estar hoy con este birrete y un diploma extraordinario. Este es el ascensor social de mi familia que, seguro, es un ejemplo más en esta sala de ese círculo, mejor dicho, corazón de apoyo que ha hecho posible este día.

Ahorros familiares, renuncias profesionales y tiempos desmedidos que restar a nuestros mayores y niños son las pérdidas de nuestras páginas desde las que permítanme renegar de esa cultura del esfuerzo que ahoga, y permítanme cambiar por nuestro entorno, por el cariño familiar, educativo y universitario que queda plasmado en ellas.

Es el tiempo del humanismo. Y este resultado es gracias a nuestro factor relacional y enriquecedor: ser capaz de estudiar el humor televisivo, las horas de programación que nos hicieron y hacen reír como ejercicio salutífero frente a una realidad dura, injusta. Este es el contrapoder del humor que podemos ejemplificar desde cada una de las defensas de nuestros proyectos.

Poder dar forma a una idea, defenderla en cientos de páginas que poco a poco se leerán y mucho a mucho irán soportando nuestros nuevos pasos, dentro de la Universidad o en el ámbito profesional.

La tesis no es un mérito, es una decisión; quizá no del todo sabia, que se convierte en una apuesta personal. Y de eso son buen ejemplo, todas las ideas que hoy recibimos este birrete.

Somos retadores, pero sin olvidar que vivimos en un ciclo en el que, esto vale para todas las generaciones, pensamos en la prosperidad económica, la progresión familiar, nuestro futuro. Para el que la tesis nos ha proporcionado un aprendizaje de nosotros mismos, emocionalmente y profesionalmente, gracias, en muchas ocasiones a ayudas de Instituciones, las veneradas FPU/FPI y propias de la Universidad. Insuficientes, pero una condición ‘sine qua non’ en muchos casos, entre ellos, el mío.

Fotografía: Chus Marchador

En los cientos de tesis defendidas en este curso 2021-2022 en la Universidad de Zaragoza, hay esfuerzo, conocimiento y parte de nosotros, como lo hubo y hay en aquellas que escribieron los directores y directoras a los que agradecer su acompañamiento en el camino de investigar y su sostén todo este tiempo. También en las que se pensaron y quizá no se terminaron, porque, como argüía, todavía queda camino para promover nuestra estabilización, nuestro futuro.

Hemos hecho un gran esfuerzo y somos nuevos valedores de la Academia y del compromiso que esta institución tiene para promover el progreso social.

Los nuevos doctores que vamos a afrontar evaluaciones, acreditaciones, concursos de méritos… miramos hacia delante con, ahora, nuevas piedras que os animo a convertir en puntos suspensivos, aquellos que nuevamente sortearemos siempre con los que nos acompañan.

GRACIAS