Una fresca mañana de septiembre, paseando por la conocida avenida Boulevardi de la capital finlandesa de Helsinki, camino del puerto, decidí dar un pequeño giro a la derecha en dirección a la sede del gobierno finés para recorrer sus calles aledañas y topé, en la Ludvinkatu (La calle del rey Luís), con una instalación cultural peculiar.

El Päivälehden Museo (Museo de los periódicos diarios) cuenta la historia, el presente y el futuro de los medios de comunicación, así como las luchas por la libertad de expresión en Finlandia y el resto del mundo. Otro propósito del museo es promover la alfabetización mediática y, en especial, la afición lectora de niños y jóvenes. Para ello, hay un colorista espacio del museo destinado a las visitas de niños y jóvenes escolares, donde a través de figuras y escenarios de papel se cuentan historias míticas y temas más actuales donde los niños pueden interactuar divirtiéndose.

La entrada al museo y todas las actividades que se realizan (charlas, exposiciones temporales, mesas redondas, etc.) son gratuitas para el público.
Las exposiciones temporales suelen versar sobre las luchas por la libertad de expresión y de prensa, y contra la censura.
Una parte importante del espacio permanente está dedicada centrada en los primeros periódicos aparecidos en Finlandia como el pionero Päivälehti, de Helsinki, nacido en 1889, y el mítico Helsinguin Sanomat, con un apartado en el museo dedicado a reflejar su historia, con hologramas de la antigua redacción y un apartado dedicado a sus fundadores. Junto a él hay una cómoda sala-biblioteca con una bibliografía exhaustiva sobre la prensa. En la parte del sótano del Museo puede verse una interesante colección de linotipias, máquinas offset, rollos de papel impresos, etc.








