La Federación Internacional de Periodistas (FIP) respalda al Sindicato de Medios Independientes de Ucrania (IMTUU) y al Sindicato Nacional de Periodistas (NUJU) en la solicitud a los medios de comunicación de mantener los estándares éticos y profesionales frente al aumento de la desinformación acerca del conflicto entre Ucrania y Rusia.
Tras los informes de una serie de explosiones en toda Ucrania, la intensificación de los combates en el frente y el avance de las tropas rusas hacia Ucrania, la FIP ha emitido un aviso de seguridad urgente para todos los periodistas en Ucrania tras la decisión del gobierno ruso de lanzar una “operación militar especial”.
En este sentido, desde la FIP han comenzado a implementar protocolos para apoyar a sus miembros en el terreno, mientras que NUJU ha lanzado una línea directa y ha anunciado la creación de un comité para apoyar a los periodistas.
“La seguridad de cientos de periodistas en primera línea y de los trabajadores de los medios en todo el país es nuestra máxima prioridad. Nuestro sindicato ha creado un comité especial para monitorear y responder a la situación“, ha compartido Sergiy Tomilenko, presidente de NUJU. También ha agradecido la asistencia y solidaridad a los ucranianos “en estos días terribles”.
Por este motivo, Tomilenko ha instado a los periodistas extranjeros a utilizar fuentes de información verificadas y a seguir las reglas de seguridad. “Nuestros corazones hoy están con los periodistas ucranianos y extranjeros que informan la verdad en este momento difícil”, ha añadido.
La FIP y la EFJ han destacado los riesgos para la seguridad de los periodistas, la vigilancia y la interferencia con sus comunicaciones, así como las restricciones a sus movimientos hacia y desde las áreas objetivo.
La FIP ha publicado una lista de precauciones que deben seguir los periodistas que informan en Ucrania, incluida la seguridad de los protocolos de contacto, la protección del archivo de historias desde el campo y la seguridad en los viajes.
El presidente de la FIP, Younes Mjahed, ha explicado: “Nos solidarizamos con aquellos periodistas que corren el riesgo de ser objeto de escrutinio por todas las partes en un intento de controlar su contenido. Instamos a los profesionales de los medios a que verifiquen cuidadosamente los hechos, eviten la información rápida y se aseguren de que sus historias respeten los principios éticos fundamentales”.
“Desde mi punto de vista, el ataque a Ucrania no es solo una guerra en Ucrania, es una guerra contra todas nuestras democracias y un ataque contra todos nosotros. Como periodistas, nuestro papel es ser un pilar para la democracia y para los ciudadanos. Debemos, en las organizaciones internacionales para periodistas y medios, hacer todo lo posible para salvaguardar a nuestros miembros y asegurarnos de que los ciudadanos estén bien informados y no desinformados por la propaganda”, ha concluido el presidente de la EFJ, Mogens Blicher.










