El director de la Cátedra DPZ sobre Despoblación y Creatividad, Vicente Pinilla, considera que existe una “imagen muy monolítica” del medio rural en los medios de comunicación. En una entrevista, dentro de nuestra sección Medio rural y despoblación, apuesta por el desarrollo de redes de periodistas rurales que “trabajen en el territorio, con un buen conocimiento” y con un papel más “crítico” en la evaluación de iniciativas públicas.

Pinilla subraya la función vertebradora de los medios de comunicación locales, donde los ciudadanos del medio rural “se ven reflejados”. Asimismo, reivindica la necesidad de dotar a los municipios del territorio de un conjunto de servicios que incrementen la calidad de vida y el bienestar de sus ciudadanos.

¿Cómo se aborda desde la Cátedra el tratamiento informativo de la despoblación?

Dentro de la Cátedra hay una línea que llamamos informes, donde pedimos a investigadores o profesionales en determinados temas que hagan trabajos para publicarlos en la página web. La imagen que se tiene sobre la despoblación en los medios de comunicación es un tema que justamente vamos a abordar el año que viene.

¿Y qué visión considera que tienen los medios de comunicación sobre la despoblación?

En general hay una visión muy sesgada hacia lo que puede ser el tema de la despoblación. Es decir, pasan muchas más cosas en el medio rural, pero los medios de comunicación, que era un tema que básicamente ignoraban hasta hace poco, han entrado también dentro de este frenesí. Muchas noticias se centran en esta cuestión y quizás se da una imagen excesivamente dramática del medio rural. Echo en falta más noticias de iniciativas, de cosas que se están haciendo, de lo que es la vida de estas zonas. Aun así, los medios de comunicación han puesto este tema en la agenda y lo mantienen vivo.

¿Recurrimos los medios de comunicación a tópicos a la hora de informar sobre el medio rural?

El medio rural es muy diverso y en él coexisten situaciones muy variadas. Quizás tenemos una imagen en estos momentos muy monolítica. El conjunto del medio rural en España se enfrenta a gravísimos problemas y parece que está al borde de la extinción sin reflejar la realidad plural.

La idea a la que nos enfrentamos la hemos denominado “apocalipsis rural”. Hay zonas rurales de España muy vivas, muy dinámicas. Por el contrario, hay otras que tienen graves problemas de envejecimiento, en el sentido de que hay un menor nivel de actividad humana y económica. Entonces no se refleja esta variedad ni diversidad. Al final, tiene esta idea un poco tópica de este medio rural abandonado y asumido, como si fuera una especie de fracaso colectivo y algo también excepcional.

Pero la despoblación no es un fenómeno único de la provincia de Zaragoza, Aragón y España…

Parece que lo que pasa aquí no sucede en ningún lado y realmente es una pauta muy común en el conjunto de los países desarrollados. Desde los medios políticos hay un frenesí también de iniciativas, pero los medios de comunicación solo reflejan cuando se lanzan estas iniciativas y han olvidado un poco este papel crítico que también tiene la prensa de evaluarlas. No digo una evaluación académica o una evaluación técnica desde el punto de vista de las administraciones, sino decir: Bueno, esta iniciativa se lanzó hace tres años… ¿Qué ha pasado? ¿Qué ha ocurrido? ¿Se hizo esto y se hizo realmente o no se hizo nada?

También echo en falta un poco de periodismo de investigación sobre el tema. Yo tiendo a ver un tratamiento bastante superficial.

Actualmente existe en el medio rural una escasez de corresponsales que aporten información a los medios de comunicación. ¿Cómo valoran este hecho como expertos en despoblación?

Creo que es una parte importante del problema. Si al final los medios de comunicación se concentran en las ciudades, los periodistas van a desembarcar periódicamente en el medio rural para tratar de captar noticias sin tener un buen conocimiento del medio rural.

Lo mismo ocurre cuando hablamos de políticas. Nos gustan aquellas que surgen desde abajo y echo en falta esto, dominar este periodismo desde abajo para que esté más enraizado en el territorio, tenga un buen conocimiento, sea más crítico y valore la continuidad de los anuncios. Si no tenemos esta red de periodistas rurales es difícil. Al final va a ser inevitable que vayamos hacia los titulares, hacia las noticias flash, y nos olvidemos un poco del recorrido.

Al igual que desde las instituciones locales se apoyan aquellas iniciativas vinculadas al comercio o el sector servicios, ¿se debería impulsar el desarrollo de medios de comunicación en el territorio?

Creo que sería interesante que se apoyara en este tipo de iniciativas. Yo creo que cuando en una comarca hay una radio o un medio de comunicación escrito el territorio se vertebra y la gente se siente más reflejada en lo que está pasando. Si existiera este periodismo de base, sería más fácil que saltaran noticias a cabeceras o a medios que estén un poco más en el vértice. Supongo que es un problema de la propia situación de los medios de comunicación.

Vicente Pinilla (Zaragoza, 1959) es doctor en Economía y catedrático de Historia Económica en la Universidad de Zaragoza.

Esta ausencia de apoyos afecta a la labor de los medios locales.

Hay un recorte de plantillas y sabemos que el medio de comunicación se enfrenta a una situación complicada. Ha sido más frecuente que, cuando hay noticias relacionadas con estos temas, me interroguen de grandes medios de comunicación que desde abajo, y esto no deja de ser sorprendente. Es decir, incluso las cabeceras de los grandes periódicos, por ejemplo, sí tienen periodistas especializados y hacen un buen trabajo en este sentido.

Me llama la atención que no tengamos esta otra presión desde abajo, desde los periodistas más rurales. Quizás porque ha habido una precarización, un recorte de plantillas y, realmente, no tienen capacidad o posibilidades de hacer mucho más de lo que están haciendo.

Al margen de este análisis acerca de los medios de comunicación y la despoblación, ¿qué acciones desarrolla la Cátedra para impulsar la vida en el medio rural?

Tenemos una línea de actuación que sería el fomento del trabajo al tender un puente entre lo que sería la investigación más académica y sus aplicaciones prácticas. Bueno, ha habido una línea muy importante que ahora está fuera de la Cátedra, pero seguramente ha sido su mayor éxito porque ahora incluso se gestiona desde la Universidad. Esta ha sido el programa Desafío, que es una iniciativa que permite a los graduados universitarios o las personas de último año de carrera hacer prácticas en verano en empresas e instituciones. El Ministerio también ha creado su propio programa y, en otras muchas comunidades autónomas, también están arrancando. Yo creo que el llamado Erasmus rural es un gran éxito.

Otra línea que está conectada y que desarrolla la Cátedra, es la reflexión y el debate sobre estos temas. Este año hemos organizado unas jornadas sobre el futuro de los programas Leader. En ellas intentamos interactuar con las personas que trabajan en estos grupos y fertilizar el trabajo que realizan ellos y los investigadores académicos.

Luego existe otra línea que busca romper este tópico y negativa del medio rural favoreciendo modestamente lo que llamaríamos capital social. Por ejemplo, llevamos ya bastantes ediciones con el concurso audiovisual Qué bello es vivir en mi pueblo en el que tratamos que las personas cuenten sus experiencias desde los lugares de residencia. Vivir en el medio rural debe ser su elección y deben sentirse orgullosos mientras cuentan con un tejido social.

En términos de despoblación, ¿cómo afecta a la provincia de Zaragoza contar con una capital que concentra el 70% de sus habitantes?

Para un medio rural es una suerte tener una ciudad grande próxima, es decir, frente a una visión tradicional de que la ciudad succiona y debilita, lo que vemos es que estar cerca de una ciudad grande aumenta la vitalidad del medio rural.

No estamos preocupados prioritariamente en los términos cuantitativos porque hay que tener en cuenta que la población de los países occidentales, entre el año 2040 y 2050, va a decrecer la población en su conjunto. Entonces es una utopía pensar que el medio rural va a haber aumentado significativamente sus efectivos demográficos. Esto no va a pasar. Si ponemos como objetivo que haya mucha más gente, nos vamos a equivocar porque es un objetivo imposible y no es lo más importante.

¿Y qué es lo más importante?

Por un lado, la libertad de elección, que las personas puedan residir donde quieran. Esta libertad de elección obviamente está limitada por el acceso a servicios y trabajos. Entonces las condiciones en el medio rural nunca van a ser idénticas a las de las ciudades, igual que no son idénticas entre una ciudad grande como Madrid, Barcelona, París… Aun así, queremos que esa brecha se haga más pequeña y la gente no se vea forzada a marcharse.

Si nos aproximamos a esto, la segunda cuestión que nos interesa es que la gente tenga el mayor bienestar posible. Nos interesa que la gente que haya esté bien. El vivir en el medio rural es una elección, una elección que, como sabemos, tiene ciertos costes. Entonces, al menos, que estos costes sean pequeños y que la gente se sienta satisfecha.

¿Consideran que la pandemia puede aumentar la población en el medio rural de manera sostenida?

Yo creo que si no cambia nada más, va a ser coyuntural. Es decir, si estuviéramos en una situación permanente de pandemia, con gravísimos riesgos de fallecimiento, podríamos tener un incentivo muy fuerte para que la gente tratara de hacer disminuir sus posibilidades de contraer esta enfermedad. Yo creo que en estos momentos hay que tener en cuenta que, si las condiciones generales no cambian, la gente se puede ir porque no compensa estar allí. No obstante, hay personas que, por la razón que sea, deciden estar ahí por la comodidad, por sentirme más a gusto o porque es una forma de vida alternativa y atractiva.

¿Qué papel juega el teletrabajo en esta realidad?

Estamos hablando continuamente de vivir en el medio rural o en el medio urbano, pero quizás llevamos a cabo una separación que las personas no hacen.

Esto es positivo porque las personas están aprovechando las ventajas de los dos lugares y disminuyendo las desventajas. Eso sí, vemos que en muchas zonas de la España rural siguen existiendo problemas de acceso a un internet rápido y estable, y esto dificulta. En esto están trabajando diputaciones y gobiernos autonómicos, algo que creemos positivo porque de otra manera no sería realizable.

¿Qué titular le gustaría leer en el día de mañana relacionado con el medio rural?

Me gustaría ver un titular donde dijera que se ha hecho una encuesta a las personas que viven en el medio rural y que el 87% han dicho que viven allí donde les apetecía vivir y que, además, valoran su bienestar de una forma muy positiva. Eso obviamente exige también, no nos podemos engañar, un acompañamiento por parte de las políticas públicas.