La plataforma “Seguir Creando en Digital”, en la que está integrada la FAPE y que reúne a más de 45 asociaciones de autores, entre periodistas, fotógrafos, escritores, guionistas, traductores, compositores, artistas intérpretes o ejecutantes, ha informado al ministro de Cultura y Deporte, Miquel Iceta, que pedirá a todos los grupos parlamentarios el voto en contra de la transposición de la Directiva sobre derechos de autor en el Mercado Único Digital (DAMUD) si persiste en su idea de imposibilitar el reconocimiento efectivo de los derechos de este colectivo.
Desde el principio de este proceso, los autores hemos pedido al ministro la gestión colectiva obligatoria de nuestros derechos en el ámbito digital para evitar que las multinacionales tecnológicas nos los usurpen.
Este modelo de gestión de derechos es la única fórmula que permite una negociación equilibrada entre las partes, transparencia en el sistema y contratos, y una remuneración justa por el uso que hacen de nuestras obras en sus buscadores y agregadores de noticias, como Google.
Pensar que este pago de derechos puede asumirse en las nóminas de los que publican en la prensa podría suponer la muerte del derecho del creador, tanto para los autores contratados como para los colaboradores.
El pasado 20 de mayo remitimos al Ministerio un borrador de redacción de las prescripciones correspondientes al Artículo 15 de la Directiva a trasponer proponiendo la gestión colectiva obligatoria, pero hemos comprobado, por las últimas declaraciones de Iceta, que la postura del Ministerio camina en sentido contrario.
En paralelo con este comunicado, hemos enviado una carta al ministro en la que le pedimos una entrevista para informarle sobre nuestra posición, en el entendimiento de que para llegar a una solución justa, equilibrada y plural es imprescindible conocer a fondo los planteamientos de todas las partes afectadas.
También reiteramos la petición de las entidades asociativas autorales, planteada de manera directa al ministro y asumida por él, de facilitar a sus representantes un borrador de la trasposición para que éstas puedan presentar sugerencias, enmiendas y, en su caso, modificaciones que respondan a sus intereses como creadores.
Por las últimas intervenciones del ministro todo apunta a que su modelo de referencia es el francés, que ha demostrado ser un claro fracaso puesto que está judicializado por problemas de competencia y por no tener en cuenta los derechos de escritores, periodistas y otros creadores.
De aplicarse el modelo francés se instauraría una práctica basada en acuerdos opacos, sin transparencia alguna, entre plataformas y empresas, de tal forma que acabaría por instalarse la ‘ley de la selva’ en la red imposibilitando que (citamos textualmente la Directiva) “los autores de las obras incorporadas a una publicación de prensa reciban una parte adecuada de los ingresos que las editoriales de prensa perciban por el uso de sus publicaciones de prensa por parte de prestadores de servicios de la sociedad de la información”.











