El presidente de la FAPE reivindica diez medidas para luchar contra la desinformación

130

El presidente de la FAPE, Nemesio Rodríguez, ha destacado que los periodistas “debemos estar en la primera línea del frente en la guerra contra las fake”, pero ha subrayado también el papel de las instituciones o las plataformas tecnológicas en la lucha contra las noticias falsas, en la conferencia  sobre “Ética periodística y noticias falsas” que ha impartido a los alumnos de la Facultas de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la Universidad de Bilbao. A título de resumen, el presidente de la Federación ha enumerado una serie de medidas con las que luchar contra la desinformación y fortalecer la ética del Periodismo:

nemesio

1. Solo con el periodismo de calidad podremos luchar con eficacia contra las noticias falsas.

2. En el ejercicio del periodismo de calidad, los periodistas debemos comprometernos a aplicar siempre la disciplina de la verificación de los hechos.

3. Como recomienda la UE, los gobiernos deben invertir en campañas de alfabetización mediática e informativa que sirvan a los ciudadanos para distinguir entre noticias falsas y verdaderas.

4. Las grandes plataformas sociales deben contratar más periodistas para que atajen las noticias falsas, e invertir en desarrollar soluciones.

5. Las grandes plataformas deberían estar sujetas a un código de conducta para impedir  que sean usadas como canales de desinformación.

6. Los periodistas y los medios deben abandonar la obsesión por el clic en busca de audiencias a toda costa y suprimir los titulares-cebo, ni dejarse seducir por la banalidad de los contenidos que circulan por las redes.

7. Los periodistas y los medios deben trabajar para recuperar la confianza de los ciudadanos.

8. Los ciudadanos deben recuperar la confianza en los medios que promueven el periodismo de calidad porque una sociedad dominada por las mentiras es una sociedad sujeta a la manipulación y a la división, caldo de cultivo de la intolerancia y de la ausencia de diálogo.

9. Los medios deben abandonar los titulares engañosos y respetar los manuales de estilo que establecen que aquellos deben reflejar necesariamente el contenido de la información.

10. Los periodistas deben tener la responsabilidad de expresar en voz alta lo que le dicte su conciencia y permitir a los demás que lo hagan para que las redacciones sean un lugar abierto en el que se vuelva a debatir sobre periodismo y sobre el respeto y buen uso de sus normas éticas y deontológicas.

“Los periodistas debemos estar en la primera línea del frente en la guerra contra las noticias falsas, no podemos bajar nunca la guardia, ni mucho menos convertirnos en los causantes del daño”, ha resaltado Nemesio Rodríguez, que ha señalado que las informaciones “veraces, verificadas, contrastadas, con fuentes fiables y ceñidas a los principios éticos y deontológicos”, son obligatorias para afrontar el que ha calificado como “mundo del caos circulatorio en las redes”, aunque ha mostrado un punto optimista ante los alumnos al reconocer que no todo es negativo “en este agujero negro” de la desinformación.

La parte positiva, ha explicado, es que muchos medios consideran que la forma de atajar  las noticias falsas es impulsar el periodismo de calidad y eso puede ayudar a que inviertan en este periodismo y se presenten como una alternativa valiosa para aquellos ciudadanos que se han dado cuenta de que “el engaño, la manipulación y las noticias mediocres no les sirven para estar bien informados”.

Sin embargo, ha advertido el presidente de la FAPE, si los editores de esos medios quieren ofrecer periodismo de calidad como puerta para el cobro de contenidos, tendrán que reforzar las redacciones y eliminar la precariedad  actual. Una redacción con pocos medios y peores sueldos “difícilmente podrá resistir las presiones y los intereses espurios. La ética quedará totalmente relegada”.

Nemesio Rodríguez también ha explicado a los estudiantes que las noticias falsas no solo ponen en riesgo los valores del periodismo, sino los que sustentan nuestro sistema democrático. “Atacan a valores como la tolerancia, la igualdad, la diversidad, los derechos humanos, la lucha contra la violencia de género, la xenofobia, el racismo, la discriminación por razones de raza, religión y sexo. Y, por supuesto, la libertad de expresión, la libertad de prensa y el derecho de información de los ciudadanos”. Y, “si, además, hay un gobierno interesado en que nunca se aclare la confusión entre la mentira y la verdad para ganar réditos políticos y estratégicos, los riesgos para los sistemas democráticos aumentan”.

Por último, Rodríguez ha destacado el papel “decisivo” que tienen las plataformas tecnológicas en la lucha contra las noticias falsas, que ya están contratando gente y medios para ganar esa batalla, conscientes de que este fenómeno está minando la confianza en las redes.