El Gobierno acuerda finalmente no conceder la extradición del periodista turco acusado de insultar a Erdogan

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El Consejo de Ministros ha rechazado la extradición a Turquía del periodista Hamza Yalçin porque tiene la condición de refugiado en Suecia y cerrar así la causa abierta cuando  Yalçin fue detenido en el aeropuerto de Barcelona atendiendo una orden de busca y captura dictada por Turquía a través de Interpol por haber insultado al presidente del país, Recep Tayyip Erdogan, en un artículo y mantener “vínculos terroristas” . El periodista ha pasado casi dos meses en la cárcel, en una decisión judicial muy criticada por organizaciones como Reporteros Sin Fronteras.

FOTO: El País
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Hamza Yalçin fue detenido el 3 de agosto en el aeropuerto de El Prat, donde había hecho escala, cuando el sistema informático del control de pasaportes alertó de que existía una orden de busca y captura contra él, aunque había transitado por otros países sin problemas, y el mismo día un juez decretó su ingreso en prisión mientras se estudiaba la petición por considerar que no tenía arraigo en España.  Así, ha permanecido en la cárcel hasta el día 28 de septiembre, cuando su defensa aportó un domicilio en Barcelona donde podía ser localizado, solo un día antes de que el Gobierno anunciara que se rechazaba la petición de Turquía.

La defensa de Yalçin y distintas organizaciones profesionales y de defensa de la libertad de expresión han protestado durante todo el proceso, señalando no solo que las leyes prohíben extraditar a un asilado, la razón aceptada por el Gobierno, sino también que existía un claro riesgo de que el acusado fuera sometido en Turquía a torturas y a un proceso sin garantías judiciales, además de que no se cumplía el requisito de doble incriminación, con acusaciones de delitos de opinión y de no demostrar la pertenencia a grupos criminales. Así, se ha subrayado que la orden de detención internacional emitida por las autoridades turcas es una muestra de la persecución política de los periodistas opositores del actual régimen turco.

Reporteros Sin Fronteras ha señalado que el número de solicitudes de detención transmitidas por Interpol se ha multiplicado por cinco en la última década, pasando de 2.804 en 2006 a 12.878 en 2016 y que muchas ONG de derechos humanos llevan años denunciando la utilización política de estas órdenes de detención para perseguir a los disidentes exiliados.