La Plataforma en Defensa de la Libertad de Información presenta un decálogo de propuestas sobre periodismo responsable

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La Plataforma en Defensa de la Libertad de Información (PDLI), junto los medios 20 Minutos, eldiario.es, Público, Voz Pópuli y Civio han presentado un decálogo con propuestas sobre periodismo responsable, transparencia y libertad de información que pretende situar a los ciudadanos en el centro de la actividad informativa e invita a medios, organizaciones y profesionales a sumarse a este documento de compromisos.

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Este manifiesto de compromisos se ha presentado el marco de la I Jornada Internacional sobre Periodismo responsable, innovación y libertad de información, organizadas por la PDLI para “abrir un debate público sobre el papel actual del periodismo en la sociedad, y sobre cómo casar la innovación periodística a través de Internet con la reivindicación de un escenario de transparencia y libertad para que el periodismo pueda cumplir su función social”.

El decálogo reivindica el papel de la información como pieza básica del sistema democrático, que no es una mera materia prima para el negocio y debe guiarse por principios éticos, y contempla aspectos como el papel de la tecnologia o el derecho de acceso y la rendición de cuentas. Este es el texto completo presentado.

1. El derecho a la información, veraz y de interés público, es una pieza básica del sistema democrático cuyos titulares son los ciudadanos. Rechazamos cualquier iniciativa o acción contra este derecho fundamental, esté prestado mediante la intervención de medios, periodistas profesionales o cualquier otra persona.

2. Por lo tanto, reconocemos el derecho de todos los ciudadanos a informar e informarse por cualquier medio o canal.

3. La información no es una mera materia prima para el negocio: la labor de los medios es fundamental para el desarrollo de la democracia y debe guiarse por principios éticos y de respeto por la verdad.

4. La tecnología es una aliada para la libertad de expresión y la diseminación de discursos plurales, además de para la existencia de nuevos medios de comunicación de contacto directo con sus audiencias y comunidades.

5. Las redacciones deben dotarse de mecanismos sofisticados para redoblar esfuerzos en la verificación noticias para evitar la diseminación de bulos o informaciones falsas generadas por intereses ocultos. Señalar la mentira se ha convertido en una necesidad y en una labor periodística en una sociedad sobreexpuesta a infinidad de creadores de información.

6. El periodista y los gestores de medios de comunicación deben serconscientes de su poder para influir sobre la política, la economía y también sobre las vidas de las personas que aparecen en sus informaciones. En un tiempo donde la información permanece y el archivo digital es siempre accesible, el impacto se multiplica.

7. Los medios tenemos derecho a conocer el impacto que el “derecho al olvido” produce sobre la información que decidimos divulgar a través de Internet. En particular, tenemos derecho a ser notificados acerca de los contenidos bloqueados o eliminados en aplicación del “derecho al olvido” por parte de motores de búsqueda y otras plataformas en línea, como redes sociales. Una vez seamos informados de las medidas adoptadas, nos comprometemos a hacer un uso responsable de esa información.

8. La transparencia, el derecho de acceso y la rendición de cuentas de los poderes públicos son parte inseparable de la libertad de información y como medios y periodistas tenemos la obligación de exigirlos.

9. Lo mismo ocurre con la protección de las fuentes informativas, incluyendo, de forma particular, a alertadores o whistleblowers y denunciantes, para lo que es necesario contar con tecnología que ayude a garantizar la confidencialidad de los mismos.

10. Los medios y periodistas deben comprometerse a atender con diligencia y celeridad los derechos de las personas objeto de información y de sus comunidades de lectores/audiencia: rectificación, acceso y participación en el caso de medios públicos, a ser escuchados y a proteger su honor y dignidad, en particular de colectivos vulnerables.