La presidenta de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España, Elsa González, ha enviado una carta al embajador de Turquía en España, Ömer Önhon, en la que le pide que traslade a su Gobierno la preocupación de la FAPE por la situación que atraviesan los medios de comunicación y sus profesionales en Turquía. Hasta el momento, el Gobierno de Erdogan ha acusado a 89 periodistas de colaboración con los golpistas y se han clausurado 130 medios, por lo que la FAPE se ha sumado a las críticas y acciones de ONG como Ammistía Internacional y Reporteros Sin Fronteras, denunciando una purga descarada de los críticos con el régimen.
En la carta, que se puede leer íntegra en la web de la FAPE, Elsa González recuerda que representa a los más de 20.000 profesionales afiliados a las distintas asociaciones de periodistas en España y explica que son “numerosos los testimonios de compañeros turcos que nos piden ayuda simplemente para ejercer su trabajo en paz y libertad”. Así, ante los cierres de medios y detenciones de periodistas se señala “que las situaciones políticas, por muy graves que sean, no son excusa para buscar culpables en los medios de difusión. En todo caso, y como propugnamos en España, están los tribunales para perseguir los posibles delitos contra el ordenamiento jurídico que hipotéticamente se puedan cometer desde los medios.
La Federación comparte la advertencia dede que a la hora de detener a periodistas el Gobierno turco no está haciendo distinciones entre actos delictivos y críticas legítimas y se ha sumado a la petición de las federaciones Internacional y Europea de Periodistas de que sus afiliados firmen y compartan la petición para poner fin a la represión de los derechos humanos realizada por Amnistía Internacional. Así mismo, la FAPE sugiere a sus miembros que apoyen, en sus posibilidades, al Fondo de Solidaridad (Safety Fund) con ingresos que sirvan para paliar la situación de los numerosos colegas turcos que han perdido su trabajo (la cuenta bancaria es BE64 2100 7857 0052, código swift GEBABEBB, comunicación “Solidaridad Turquía”).
También desde Reporteros Sin Fronteras se ha condenado la “caza de brujas” contra la libertad de prensa en Turquía, señalando que hay numerosos precedentes de acusaciones infundadas contra periodistas por pertenecer a asociaciones prohibidas, pero que han dado lugar a situaciones como años de prisión provisional. Así, Turquía ya ocupa el puesto 151, de 180 países, en la Clasificación Mundial 2016 de la Libertad de Prensa que publica RSF.











