Stéphane M. Grueso: “Un periodista debe pensar sobre todo en sus fuentes y protegerlas por pequeñas que sean”

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El periodista Stéphane M. Grueso, @fanetin, conocido experto en nuevas herramientas digitales ha impartido esta mañana en la sede de la APA el taller “Seguridad digital para periodistas”, un cursillo organizado en colaboración con el Congreso de Periodismo Digital de Huesca y la Plataforma en Defensa de la Libertad de Información (PDLI), dirigido a sensibilizar a los profesionales de la información de la necesidad de proteger su actividad digital. Como él resume: “¿No cierras con llave la puerta de tu casa cuando sales? Pues en las comunicaciones digitales hay que tomar las mismas precauciones”.

Stéphane M. Grueso en el curso
Stéphane M. Grueso en el curso

-Independientemente de para qué utilicemos el ordenador o el móvil, ¿nuestras comunicaciones digitales están tan controladas cómo se denuncia?
-Yo siempre pongo el ejemplo del secreto postal. Si envío una carta a mi madre, desde que pego el sobre se necesita una autorización judicial para que lo pueda abrir alguien que no sea el destinatario, ¿por qué el correo electrónico, no? Gracias a Edward Snowden sabemos que las fuerzas de seguridad pueden leer todas nuestras comunicaciones porque empresas como gmail les ceden los datos. ¡No hace falta ni hackear el ordenador!
Además, la suma de datos que dejamos permite hacer un patrón completamente personalizado. Solo por llevar tu móvil encendido, se sabe dónde estás y por tanto con quién te reúnes; la receta electrónica dice qué enfermedades tienes; desde hace un año, el nuevo sistema de tarjetas de aparcamiento de Madrid muestra dónde aparcas y cuándo mueves tu coche…

-¿Y los medios de comunicación y periodistas son, en general, conscientes de estos peligros?
-Es algo totalmente desconocido en todas las empresas. En un despacho de abogados verás que guardan los documentos en archivos de seguridad y cerrados con llave; pero luego hablan de esos mismos documentos por WhatsApp sin ver el riesgo.

-Quizá muchos periodistas piensen que la información que manejan ellos no supone ningún problema.
-En este curso, hacemos con los participantes el ejercicio de determinar su nivel de riesgo, según su trabajo. Yo participé en la investigación sobre las muertes de Ceuta y un caso que podía suponer la imputación de miembros de la Guardia Civil exige un cuidado que no buscará quien hace información municipal o deportiva; pero hay más, un periodista debe pensar sobre todo en sus fuentes y protegerlas por pequeñas que sean.
Quizá revelar quién te ha pasado una información haga que pierda una subvención o su puesto de trabajo, que también son riegos. Seguramente, no pase nada, ¿pero no cierras con llave la puerta de tu casa cuando sales? Pues en las comunicaciones digitales hay que tomar las mismas precauciones.
Además, está la parte del derecho a la privacidad, que es un fundamento del estado de derecho que también está comprometido cuando tu empresa puede acceder a informaciones sobre tus mensajes, tu salud, tu orientación sexual…

Nueve periodistas han participado en el taller de seguridad digital de la APA
Nueve periodistas han participado en el taller de seguridad digital de la APA

-¿Qué recomendaciones de seguridad debería seguir entonces cualquier periodista?
-Lo primero es darse cuenta del problema. Pensar qué te molestaría en la vida analógica y llevarlo a la digital. Igual que no hablarías mal de tu jefe delante de él, no hacerlo usando el ordenador de la empresa. Después para atacarlo hay herramientas sencillas y efectivas como cifrar tu teléfono móvil y las copias de seguridad de tus archivos.
Es cierto que puede ser molesto escribir tu contraseña cada vez que usas el teléfono o que la única forma de que no se pueda recuperar un archivo es destruirlo, pero se puede poner tan difícil el control, que no compense.

-Este curso de seguridad digital para periodistas es una de las actividades de la Plataforma en Defensa de la Libertad de Información, de la que eres socio fundador, ¿qué fines tiene esta asociación?
-La plataforma está formada por distintos profesionales e instituciones, de muchos ámbitos, que consideramos que la libertad de información es fundamental y ahora está especialmente amenazada, sobre todo por distintas reformas legales que están recortando las libertades y el derecho a la información. La conocida “ley mordaza” ha marcado un punto de inflexión, pero también lo hacen la Ley de Enjuiciamiento Criminal o el pacto antiyihadista. Son leyes que por su regulación muy general y por introducir la coacción económica buscan asustar para que no se informe. Por eso, nuestro trabajo incluye la denuncia o la interlocución con los partidos políticos, pero también labores de formación como este curso.

 

Joaquín Marco