La periodista Marian Rebolledo y la arquitecta Clara Adiego ponen en marcha un comercio online de ropa tradicional

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Mezclar la fiebre por la indumentaria tradicional e histórica con los productos artesanos y la creciente tendencia del “Háztelo tú mismo” en un mismo negocio. Ese es el novedoso concepto de comercio electrónico que acaban de poner en marcha dos emprendedoras, Marian Rebolledo y Clara Adiego. Ambas con profesiones en crisis (periodista y arquitecto, respectivamente), con mucho que ofrecer en el terreno profesional y con una idea de negocio con hueco en el mercado.

kits háztelo tú mismoEl resultado ha sido la web www.tradicionymas.com, una página de estética muy cuidada, en la que ofrecen un centenar de referencias que van desde las telas básicas para confeccionar trajes regionales e históricos, hasta calzado, complementos, aderezos… Pero, sobre todo, con su concepto estrella: el de los kits para confeccionarse prendas de ropa de forma fácil y económica.

“Vimos que cada vez hay más interés por la indumentaria tradicional, no sólo en Aragón, sino en toda España. Y lo mismo con las recreaciones históricas. Y también vimos que el modelo de negocio que funciona ahora mismo es el de las tiendas físicas que realizan una excelente labor, pero que no llegan a poblaciones más pequeñas. Y que además se dedican, fundamentalmente, a prendas confeccionadas, algo que no es viable vender por internet porque son piezas a medida. Así que le dimos vueltas a qué podíamos ofrecer nosotras como concepto novedoso, y se nos ocurrió lo de los kits”, explica Marian Rebolledo.

En uno de estos kits, por ejemplo el de falda, se incluyen todas las piezas para coserse una misma la prenda, que llegan ya cortadas y con unas completas instrucciones. Pero con el mismo modelo es posible coserse delantales o enaguas, bordarse un bobiné… “Cuando te llega a casa uno de estos kits, tienes en tus manos las telas, los complementos, los botones, los hilos ¡y hasta las agujas! Da igual que en tu localidad, por ejemplo, no haya ni siquiera una mercería. Te enviamos todo lo necesario. Y a un precio estupendo”, explica Clara Adiego.

Pero, además, en la página se pueden encontrar objetos que a veces resulta difícil adquirir en comercios normales. Como calzado artesanal (abarcas, zuecos) o piezas de piel para la vestimenta de pastor. También fajas, toquillas, pañuelos. Otro de los apartados que ofrece es el de las telas “al corte”. “Hemos buscado los tejidos más habituales para confeccionarte los trajes regionales e históricos, y te los vendemos por metros”, cuenta Adiego. Así, en la página hay paños, sargas, lienzos, percales, linos y franelas, entre otros tejidos difíciles de conseguir. “Y además, insistimos –sigue-. Los precios son muy competitivos”.

Otro de los aspectos que han cuidado mucho ha sido el del diseño. “Nuestros productos son bonitos, cuidando la ortodoxia de estas prendas. Pero también el envoltorio lo es. Lo enviamos todo en unas cajas de cartón my cuidadas, muy bien envuelto. Queremos que la experiencia de compra sea muy satisfactoria”.

Una parte fundamental del negocio está en la comunicación. “Llevamos meses trabajando la página de Facebook www.facebook.com.indumentadearagon como si fuera un medio de comunicación, colgando información de interés, abriendo foros y canales de comunicación entre interesados en el tema en toda España. Nos gusta tanto cómo ha quedado la página, lo participativa que es la gente, que nos dio pena contaminarla con publicidad, así que hemos abierto una página de Facebook paralela, para colgar solo ofertas. La otra se queda como canal de comunicación puro sobre indumentaria tradicional”.

Ambas han dedicado muchos meses a encontrar todos los productos y proveedores de calidad. “Pero empezamos formándonos, claro. Porque de comercio electrónico sabíamos poco”, aclaran. Asistieron a diversos cursos de formación en la Cámara de Comercio de Zaragoza y en el INAEM. “Nos ayudaron muchísimo, igual que en el Instituto Aragonés de Fomento”, cuentan.

Para estas dos emprendedoras, la mayor motivación ha sido conseguir un buen puesto de trabajo. “Están siendo tiempos de mucha incertidumbre, de inestabilidad laboral, así que pensamos que si no encontrábamos nada digno por cuenta ajena, nos lo crearíamos nosotras”, explica Rebolledo. Por eso, animan a todo el que tenga una idea a lanzarse, aunque advierten de antemano: “Nosotras somos mujeres, mayores de 45 años, con una idea de negocio innovadora, y no hemos tenido ni una subvención. Que no se llene la boca el Gobierno con las ayudas al emprendimiento, que nos pregunten a nosotras. Formación, la que quieras, pero si no tienes un poco de dinero propio para invertir, despídete de montar nada”.