¿Porqué en un momento económico difícil un jugador de fútbol sigue cobrando millones por un patrocinio? La respuesta es simple, marketing. Si ha tratado de buscar trabajo en una gran ciudad, seguramente se habrá topado con anuncios que precisan project marketing, project manager, social media marketing y derivados del mismo.
El boom de la era del marketing ha llegado al ciudadano, pero ¿alguien sabe cuándo empezó? En la década de los ochenta la empresa Kraft se puso en venta por un precio de 12.600 dólares muy extrañamente su comprador ofreció seis veces el precio de venta. Su razonamiento es que estaba comprando la marca y todo lo que conllevaba su uso. Con este hecho, surgió un nuevo concepto.
Por entonces, la sociedad era industrial. Se fabricaba en serie productos en fábricas sin darle importancia a la marca. Pero una nueva tendencia surgió con Kraft, el poder de la marca. Con este hito, las empresas poco a poco se adaptaron a esta nueva tendencia que todavía sigue en la actualidad. La fábrica pasó a reducir la fabricación de su producto, lo cual encarecía el precio. Y por tanto, dedicar parte de ese presupuesto destinado a creación de empleo dentro de la fábrica ahora se destinaba a vender la marca, es decir, marketing. Empresas como Nike tuvieron la idea de llevar sus fábricas a países subdesarrollados, donde el sueldo de los empleados era precario y el ahorro en costes de producción se destinaba a contratar a Michael Jordan para el patrocinio. Un ejemplo en España, de empresas que han efectuado este mismo cambio de política laboral es Nissan. Amenazó a sus empleados con llevarse la fábrica de este país, sino rebajaban sus salarios. Ahora los trabajadores tienen un sueldo precario por el hecho de agarrarse a un empleo con un país de seis millones de parados.
En una escena de “Good bye Lennin” el protagonista trata de esconder a su madre, quien reposa en cama, la gran pantalla de publicidad de Coca-cola que asoma por la ventana. Esta marca, se había convertido en el embajador de la nueva era en Alemania, el conocido como New age. La marca de refrescos emulaba un refresco para una nueva vida refrescante, abierta al cambio, la modernidad, un nuevo estilo de vida.
Igualmente todas las marcas, han pasado a identificarse con un estilo de vida. Cada marca tiene su propia identidad.
Ejemplos existen como marcas habitan en el mercado, un efecto muy potente ahora mismo es Apple- Machintosh, que en 2012 fue considerada la empresa más exitosa del mercado. Por mucho que se diga sobre esta marca, sus seguidores son fieles. Ipod, Ipad, Mac… el cliente que posee uno de sus productos acaba teniendo más. Han creado su propia comunidad. La estética, el estilo y sobre todo el efecto boca a boca ya que su apuesta es la de crear expectación en los propios clientes, blogueros y usuarios que son quienes comentan y participan en el “dar que hablar” de la nueva creación de Apple.
Así, las marcas son una recreación del instinto animal. La que no es una depredadora en su estrategia de marketing, difícilmente puede sobrevivir en el panorama actual ¿Hacia dónde vamos? Si la inversión en marketing cada vez es mayor y sin embargo la “clase media” cada vez tiene menos poder adquisitivo. Detrás de la crisis no está la política, sino las grandes empresas. Si quieres saber más sobre el origen de la nueva era económica no dudes en leer No Logo. El poder de las marcas de Naomi Klein, quinientas páginas de conocimiento que te abrirán los ojos al mundo actual. Como dice Nike “Just do it”.
Mar Portolés, periodista




