Carmen Fernández, una periodista aragonesa en Estados Unidos

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VÍCTOR J. RODRÍGUEZ

Carmen (@carmen_fersan) es una joven periodista que, gracias a una beca de la Universidad de Zaragoza, ha podido cumplir su sueño de trabajar en Estados Unidos, concretamente, en la Embajada de España. Ahora ha encontrado un nuevo empleo en el Banco Inter Americano de Desarrollo y nos cuenta su experiencia.

¿Dónde resides actualmente?

En Washington DC, capital de USA.

¿Cuánto tiempo llevas ya por Estados Unidos?

Siete meses.

Háblame sobre tu experiencia en tu primer trabajo allí, como becaria en la Embajada de España en la Sección Política.

Fue una experiencia maravillosa. Trabajar en una embajada de España había sido siempre un sueño para mí, y así ha sido. Destacaría todos y cada uno de los momentos vividos, aunque quizá mi favorito fue la reunión que tuve junto con otros dos compañeros de la Embajada con la jefa de protocolo del Capitolio. Visitar ese lugar, esos pasillos subterráneos como sacados de una instantánea de la Guerra Fría, y las salas privadas de los congresistas, fue increíble.

Decir también que es un trabajo muy enriquecedor, y que he entendido cómo funciona la política y el mundo diplomático internacional, los intereses de cada país y su tira y afloja, el mundo de los lobbies… Todo es mucho más complicado de lo que creemos.

 

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¿Cómo fue tu adaptación?

Tengo la gran suerte de tener familiares americanos, lo que sin duda, ha contribuido muy positivamente a mi adaptación a este país. Además, el conocerlos, a la mayoría por primera vez, ha sido una experiencia muy emotiva y fantástica. Tengo 7 primos y 9 tíos ¡No está nada mal!

Aún así, y pesar de haber vivido en Zaragoza, Madrid y Londres, la adaptación a este lugar me está suponiendo más esfuerzo que ninguna otra. Es un sistema de vida muy diferente el de Estados Unidos, especialmente el de DC, donde triunfar profesionalmente es un “must”, por lo que es un poquito difícil hacer muchas amistades, aunque mas vale pocas y buenas, que es mi caso, ¿no? (risas). La pobreza también me llamó mucho la atención cuando llegué, y aun habiendo vividoya siete meses en esta ciudad, me sigue costando convivir con ella y también con la enorme brecha entre las condiciones de la población negra y blanca.

 

¿Dónde vivías? ¿Tenías que pagar mucho de alquiler?

La vivienda en esta ciudad es carísima. Yo pago unos 1000 dólares al mes por una habitación, y cierto es que he tenido mucha suerte. Los alquileres para una zona normal como la mía rondan los 1250 dólares, en el mismo centro de la ciudad unos 1400. Suena a autentica locura, ¿verdad?

 

¿Qué fue lo que más te sorprendió en cuanto a la rutina de trabajo y sus procedimientos?

Me sorprendió muchísimo, a parte del funcionamiento de la política y sus intríngulis y el mundo de la diplomacia, la cultura de thinktank que hay en DC. La cantidad de dinero que mueven estas instituciones es abrumadora. Todos los días hay decenas de charlas en la ciudad, charlas con las que se cubren todo tipo de temas con los mejores expertos a nivel mundial y a la que acuden ciudadanos de todo tipo, desde un estudiante, a un Embajador. Yo acudía semanalmente a thinktanks como Brookings, CSIS, Wilson Center, Carnegie… apuntaba los datos mas relevantes o nuevos, y escribía un informe para el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, y casi siempre, había algo muy muy interesante que contar.

 

¿Cómo conseguiste esta oportunidad?

Todo se lo debo a la Universidad de Zaragoza y a su programa Universtage. Sé los enormes sacrificios que está haciendo y los grandes problemas económicos por los que está pasando, y aún así, sigue apostando por los jóvenes. Es muy importante que se siga contando con nosotros y que se siga apostando por la movilidad. Sin ellos, mi sueño americano no habría sido posible.

 

¿Qué fue lo que más te animó a aceptarla?

Bueno, animada ya estaba por mí misma, (risas). Soy una persona viajera y soñadora a la que nada se le queda grande de primeras, así que en cuanto vi que cumplía las condiciones de esta beca, fui a por ella. Era una oportunidad única para  salir fuera de Europa con un contrato, crecer profesionalmente, colaborar con el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación y tener nuevas experiencias. Las condiciones de la beca no estaban mal, aunque desde el punto de vista económico, no eran suficientes, unos 750 euros al mes, así que mis padres tuvieron que ayudarme.

¿Qué te aportó desde el punto de vista profesional y personal?

Profesionalmente, a pesar de que tenía un buen currículo, ahora creo que es mucho más potente. Está claro también,  que gracias a esta beca, he conseguido trabajo en Estados Unidos, algo prácticamente imposible sin una Green card. Personalmente, vivir en este país es una experiencia muy enriquecedora, y, cómo no, conocer a mis familiares me ha aportado mucha alegría.

Hablando ahora sobre el nuevo trabajo, como Consultora de Comunicación en el Banco Inter Americano de Desarrollo, ¿cómo has llegado hasta ahí?

Un amigo mío, y antiguo compañero en los veranos de 2007 y 2008 en Cadena SER Radio Zaragoza, trabaja en el Banco. Se enteró de que una división del banco llevaba haciendo entrevistas desde hacía un tiempo para un puesto temporal de consultor de comunicación. Y todo lo demás fue muy rápido, mandé mi cv, me hicieron un examen y a los dos días, la entrevista personal. Al día siguiente me dijeron que el puesto era mío.

 

¿Tienes contrato para mucho tiempo?

No, de momento  el contrato es de cuatro meses, así que ahora mi siguiente meta, a parte de hacer mi trabajo lo mejor posible,  es conseguir un trabajo en el banco para cuando finalice este contrato. De todas maneras, simplemente estos cuatro meses son para mi un triunfo, ya que trabajar en el Banco Inter Americano de Desarrollo es otro sueño cumplido.

¿Cuáles serán tus funciones?

Me encargaré de gestionar dos blogs de esta entidad, también redes sociales, y las agendas de los expertos.

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 Carmen, en casa del Embajador de España en USA, Don Ramón Gil-Casares.

¿Cómo te desenvuelves con el idioma en tu labor diaria?

En mi caso, el castellano va a ser mi lengua principal en el trabajo. El inglés también lo utilizaré, lo llevo muy bien, aunque no soy bilingüe.

 

¿Cómo se ve el periodismo español desde el exterior?

Sinceramente, diría que no existe una opinión sobre el periodismo español en Estados Unidos.

 

¿Qué análisis harías al compararlo con el estadounidense?

Creo que no hay mucha diferencia con España, hablando en términos generales. Siempre se critica al ciudadano americano y se le tacha de inculto, tonto o de crédulo, pero ¿acaso no lo somos en España, o en el resto del mundo? Todo funciona igual, grandes corporaciones de medios internacionales que manejan las noticias a su antojo, que deciden mas allá de una mesa de redacción qué es noticia y qué no, o sea, qué se publica y qué no, ya que si no se cuenta, ni ha ocurrido ni es noticia.

También se dice que en Estados Unidos los medios están mucho más politizados, que si este de aquí es republicano acérrimo, que si este es un demócrata light… Señores, igual que en España… No generalizo, pero la mayoría de nuestros medios son bandejas propagandísticas al baile y juego de nuestros políticos. Así funciona,  y lo sabemos. Creo que aquí lo más importante es que seamos consciente de ello para poder tener una opinión crítica. Es lo mismo en Estados Unidos.

¿Qué puntos del periodismo americano podrían beneficiar al periodismo español?

Para empezar, la financiación, aunque es algo que no se puede comparar. Hay periódicos como el New York Times a los que es casi imposible hacer sombra.

 

¿Qué medios de comunicación consumes allí y cuáles son tus preferidos?

Aquí, de momento, consumo exclusivamente prensa: The Washington Post y The New York Times y también sigo el grupo de Facebook Media MattersforAmerica. Tengo que confesar que sigo escuchando la radio española y los periódicos también.

¿Cómo es la actitud de los ciudadanos americanos hacia el periodismo?

Hablar de ciudadanos americanos se me queda un poco grande, porque es un país muy grande y generalizar me parece inadecuado. Por ejemplo, DC es una ciudad donde hay un alto nivel cultural y profesional, debido a que el mundo político del país está ahí y también sus buenas universidades, entonces, en esta ciudad podría decir que hay una gran parte de la población consumidora de medios, con cultura para ser críticos con la misma, que lo sean o no… eso ya no lo se.

 

¿Tienes pensado volver a trabajar en Zaragoza?

Si, quizá en un futuro, tengo mis puertas abiertas a todos los destinos.

 

Para terminar, ¿qué les dirías a quienes están pensando en dar el salto a trabajar a otro país, como hiciste tú?

Que no lo duden. Que la vida es muy corta y España está muy mal. Que aparquen sus miedos. Que vivan sus sueños. Que viajen. Que crezcan. Que se formen. Que hay un mundo entero por descubrir y que quién no arriesga en esta vida, no gana.

Pero también tienen que tener en cuenta, que no es oro todo lo que reluce. Que trabajen duro. Que sean conscientes de que abrirse un futuro en un país extranjero es difícil. Que abran su mente. Que estén dispuestos a hacer cosas que antes no se habían planteado. Que uno no empieza con trabajos bonitos. Que estén dispuestos a aguantar, a morderse la lengua y a limpiar, fregar, y en definitiva, a todo lo que les echen.

Y lo más importante, que estén dispuestos a comerse el mundo.