Los ciudadanos dan un aprobado raso a los periodistas y desconfían de su trabajo

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Noticia de: Revista Periodistas Nº 37, de FAPE. Presentación del Informe en la Asociación de la Prensa de Madrid.

La valoración y confianza de la sociedad española en los periodistas y en su trabajo en los últimos tres años ha sido y es exigua y desalentadora. Aún así, los ciudadanos piensan que influyen notablemente en la política, la economía, los deportes y la cultura del país.

Periodismo y sociedad en los Informes APM 2012-2014

Los datos que ofrece el “Informe Anual de la Profesión Periodística” de 2012, 2013 y 2014, elaborados por la APM (Asociación de la Prensa de Madrid) revelan una evaluación de la profesión cercana al suspenso. Este resultado está basado en tres sondeos sobre sociedad, periodismo y periodistas realizadas por el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) para la APM en el año 2013 y por la propia APM en el 2012 y 2014. Los tres sondeos forman parte, respectivamente, de los Informes de esos tres años.

Complementan la gran encuesta anual que la APM realiza desde hace 10 años para elaborar sus Informes: retratos de la situación de la profesión y de los periodistas, la industria de los medios, el mercado laboral, la irrupción de Internet y las nuevas tecnologías en el sector, los medios lanzados por periodistas, tendencias de la profesión, etc.

A esta gran encuesta realizada entre unos 15.000-18.000 profesionales respondieron respectivamente, en los tres años mencionados, 2.397, 1.748 y 2.167 periodistas asociados a la APM, a las asociaciones integradas en la FAPE (Federación de Asociaciones de la Prensa de España), al Cole.gi de Periodistes de Catalunya (en 2012 y 2014) y al Sindicat de Periodistes de Catalunya (en 2014).

Presentación del Informe en la Asociación de la Prensa de Madrid

Los datos del “Informe Anual de la Profesión Periodística” de 2012, 2013 y 2014 revelan una evaluación de la profesión cercana al suspenso.

En esta ocasión focalizaremos los siguientes párrafos en los tres sondeos mencionados; constataremos en ellos cómo valoran los ciudadanos españoles la profesión periodística y por qué razones dan a los periodistas una pobre puntuación.

En 2012, en una escala de 1 a 10, los españoles, valoraron la confianza que les ofrecían los periodistas y la información publicada en los diferentes medios de comunicación con una media de 5,4 puntos: las mujeres, más confiadas, les dieron una nota de 5,77 y los hombres, bastante menos, 5,08.

(En estudios sobre esta misma cuestión realizados por el CIS en 2010 y 2012 -recogidos en el Informe de este último año- las valoraciones medias fueron de 5,07 y 4,5, respectivamente. No es un consuelo señalar aquí que el dato del 4,5 puntos de 2011 que da el CIS, aun siendo un suspenso, solo fue superado por el aprobado otorgado por los ciudadanos a las organizaciones no gubernamentales (5,33); la sociedad española dio ese año puntuaciones bajísimas a la confianza en el Parlamento (4,49), al poder judicial (4,09), a los partidos políticos (3,64) y a la banca (2,6), por ejemplo.)

Probablemente la profunda crisis económica del país, coincidente con los años de los 3 Informes, haya incrementado la percepción negativa y la desconfianza de los ciudadanos.

Los 5,4 puntos sobre 10 de 2012 se convirtieron en 5,16 en 2013, según las respuestas dadas por los ciudadanos a preguntas sobre los dos temas que tratamos, que el CIS, a petición de la APM, incluyó en su barómetro mensual de marzo de ese año. Otro aprobado, esta vez también por los pelos. El “consuelo” en este caso fue que el porcentaje de quienes confiaban bastante en el trabajo de los periodistas (24,4%) superó al de los que desconfiaban (17,6%).

Con esta nota del 5,16 de 2013 llegamos al 2014 siguiendo los resultados que aparecen en los Informes anuales de la APM, sobre la opinión de la ciudadanía respecto al periodismo actual y sus hacedores, los periodistas.

El año pasado el sondeo fue realizado por el equipo que elabora desde hace tres años los Informes de la APM, dirigido por Luis Palacio, con el apoyo del Departamento de Comunicación y Publicaciones de la APM. Los resultados del mismo no difieren mucho de los ofrecidos en los dos anteriores a pesar de las diferencias metodológicas del CIS y del equipo de la APM. Los ciudadanos puntuaron con un 5,3 la confianza que les ofrecen los periodistas y sus informaciones en los medios. Otro aprobado justito.

En los últimos tres años, pues, la nota media, redondeando al alza el resultado, ha sido de 5,29 puntos sobre 10; el notable, por no decir el sobresaliente, está muy lejos.

En el sondeo del Informe del año pasado se preguntó a los propios periodistas las razones por las que ellos pensaban que los ciudadanos les valoraban tan poco. En las respuestas quedaron patentes numerosos y diversos motivos.

La encuesta desveló que los tres principales eran “el amarillismo, el sensacionalismo y el periodismo como espectáculo, los intereses políticos de los grupos editoriales y de los empresarios, y la falta de rigor y de calidad de la información, consecuencia de no contrastar la información”.

Todas las respuestas, con el porcentaje de respuestas sobre la base de encuestados, aparecen en el cuadro 1.

cuadro-1

De la pobre valoración de los periodistas por parte de los ciudadanos y de las razones que, según los profesionales, subyacen en dicha valoración pasamos a las estadísticas sobre la confianza que ofrece a la sociedad la información elaborada por los periodistas y que publican los medios de comunicación. Las respuestas recogidas en el Informe de 2014 revelan una escasa confianza en el trabajo de los periodistas por tres motivos principales: “los intereses políticos de los periodistas y los medios, la falta de independencia de los periodistas y los medios y los intereses económicos de las empresas de medios de comunicación”.

El cuadro 2 adjunto muestra el resto de las respuestas a la pregunta que comentamos.

cuadro-2

Sobre qué pensaban los periodistas de esta desconfianza en su trabajo y por qué creían que los ciudadanos no se fiaban de sus informaciones hay datos en el Informe de 2013. “ La falta de independencia y rigor de la información, la mala imagen transmitida por programas supuestamente informativos y de debate en el que participan periodistas junto a otros profesionales y famosos en los que prima la espectacularidad sobre la información y, finalmente, el alejamiento que se percibe entre el periodismo y los problemas de la sociedad” son las razones por las que los periodistas creen que los ciudadanos desconfían de su trabajo. Estas respuestas, en términos generales, coinciden con las dadas por los ciudadanos en el Informe 2014.

A la vista de lo expuesto, los diagnósticos hechos por los ciudadanos y por los periodistas sobre las cuestiones que nos ocupan coinciden en lo esencial. Tanto unos como otros conocen, y así lo expresan, los porqués de la mala imagen de la profesión y las razones de la desconfianza en el trabajo de los profesionales.

Los ciudadanos encuestados están diciendo a los periodistas que lo hacen mal y que no se fían de ellos y los profesionales lo saben y piensan en motivos similares a los de los ciudadanos. Sus respuestas lo corroboran.

Probablemente la profunda crisis económica del país, coincidente con los años de los 3 Informes, haya incrementado la percepción negativa y la desconfianza de los ciudadanos de las que venimos hablando. No por la crisis en sí, que también, sino porque en esta travesía del desierto económico, los periodistas y los medios se han topado -venía ya fuerte de años anteriores- con el huracán de la irrupción de Internet y las nuevas tecnologías en el sector de los medios -muchos han desaparecido- que ha supuesto la ruptura del modelo de negocio de los mismos. Las consecuencias de esta ruptura para los profesionales han sido devastadoras -despidos masivos, paro crónico, precariedad laboral rayana en la esclavitud, desorientación profesional, etc.- y también para las empresas que no han podido o no han sabido adaptarse a la nueva situación en la búsqueda de un nuevo modelo de negocio.

Este modelo se está gestando con indefinición e incertidumbre pero con un esfuerzo innovador encomiable en todos los países del mundo en mayor o menor medida. No solo por parte de las empresas sino también de los propios periodistas que, por ejemplo, en España, y como respuesta a su dramática situación se han lanzado individualmente, con diferentes formulas societarias y modalidades nuevas de financiación a la creación de nuevos medios, fundamentalmente digitales; algunos de ellos bastante anteriores -previos incluso al inicio de la crisis en 2008- a los años 2012, 2013 y 2014 de los que estamos hablando.

Solo el 19,2% de los periodistas afirma no recibir nunca presiones

Relacionado directamente con “ los intereses políticos y la falta de independencia de los periodistas y los medios” que los ciudadanos citan como principales razones de su mala valoración y desconfianza, el Informe de 2014 revela que aumentan las presiones sobre los periodistas para influir en su trabajo.

Según el Informe del año pasado, que recoge datos comparativos del 2012, el 15,7% de los periodistas encuestados dicen que reciben presiones en múltiples ocasiones (14,1% en 2012), – un aumento superior a un punto-, el 17,7% en varias ocasiones (15,6% en 2012), el 22,6% en alguna ocasión (23,2% en 2012) y el 24,8% (21,9% en 2012) sí, pero en pocas ocasiones. El 19,2% afirma no recibir nunca presiones, porcentaje que en 2012 era del 25,1%.

Respecto al origen de las presiones, el 80% menciona a su empresa o jefe (80,4% en 2012), el 27,8% afirma recibirlas de las instancias políticas (27,7% en 2102), el 15,4% (13% en 2012) las achaca a instancias empresariales externas y el 19,6% dice que provienen de anunciantes del medio (19,5% en 2012) por citar las respuestas más significativas.

Es probable, pues, que las sucesivas bajas valoraciones y desconfianza en los periodistas y en lo que escriben se deban, en parte, a que los ciudadanos, en sus respuestas de 2012, 2013 y 2014 -años de crisis- han percibido con más claridad que en otras ocasiones, la vulnerabilidad de las empresas periodísticas frente a las presiones políticas y empresariales y también la de los periodistas que en ese periodo han estado más presionados que antes por “las empresas en las que trabajan, por su jefe, y por parte de las instancias políticas y económicas”.

Sin embargo, a pesar de los tres sucesivos suspensos dados de 2012, 2013 y 2014 y de la carga de desconfianza hacia su trabajo que acumulan los ciudadanos, estos creen que los profesionales de la información influyen en el mundo de la política, la economía, el deporte y la cultura. El cuadro 3 refleja las respuestas de los ciudadanos a las preguntas sobre estas cuatro cuestiones.

cuadro-3

Son significativos los porcentajes de ciudadanos que piensan que los periodistas influyen mucho en la política (44,7%) y en el deporte (42,2%), bajando estos porcentajes al 24,9% en la economía y al 23% en la cultura. Que sea para provecho de la sociedad.